A la edad de 40, Muhammad recibió su primera revelación a través del Arcángel Gabriel. Las revelaciones continuaron durante veintitrés años y son colectivamente conocidas como el Corán.
Tan pronto como empezó a recitar el Corán y a predicar la verdad que Dios le había revelado, él y su pequeño grupo de seguidores sufrieron la persecución de los incrédulos. Esa persecución se hizo tan feroz que en el año 622, Dios les dio la orden de emigrar. Esa emigración de La Meca a la ciudad de Medinah, a unos 400 Km. al norte, marca el comienzo del calendario musulmán.
Después de varios años, Muhammad y sus seguidores volvieron a Meca (triunfantes), donde perdonaron a sus enemigos y perseguidores. Antes de que Muhammad muriera a la edad de 63 años, la mayor parte de la península arábiga se había convertido al Islam y en el transcurso de un siglo después de su muerte, el Islam se había esparcido hacia España en el Occidente y tan lejos como China en el Este. Entre las razones de la rápida y pacífica expansión del Islam, estaba la verdad y claridad de sus doctrinas. El Islam llama a la fe en un solo Dios, que es Él único que merece la adoración.
El Profeta
Muhammad fue el ejemplo perfecto de un
ser humano honesto, justo misericordioso, compasivo, veraz, confiable y
valiente. Estaba muy lejos de cualquier característica maligna y luchó
solamente por la causa de Dios y Su recompensa en la Otra Vida. Más aun, era en
todas sus acciones y tratos muy consciente y temeroso de Dios..
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